Diseño Modular Hecho a Mano.
Pichilemu - Chile
T96 es un taller de diseño y manufactura de mobiliario fundado el año 2020 en la costa de Pichilemu. Lo llevamos adelante nosotros, una pareja de arquitectos, desde una visión de vida compartida: abrazar un estilo minimalista donde la estética armoniza perfectamente con la función.
Nos especializamos en el diseño modular, creando sistemas versátiles pensados para adaptarse a diversas necesidades espaciales. Elaboramos cada pieza a mano con una profunda pasión por el detalle, abordando cada encargo desde la eliminación de lo superfluo para dar lugar a líneas limpias, geometría clara y soluciones constructivas honestas. Creemos que la belleza de un mueble reside en la suma de sus partes, por lo que cada ensamble y proporción se estudian con rigor arquitectónico.
Arquitecta
Diseño y Logística
Arquitecto
Diseño y Jefe de Taller
Conectamos a las personas con mobiliario hecho a mano de alta calidad y durabilidad, diseñado para ser un aporte real a su calidad de vida. Creamos piezas que invitan a disfrutar de los rituales cotidianos que reconectan a quienes las usan con la belleza analógica y tangible del buen vivir.
Porque estamos convencidos de que el diseño, la estética y la función son las bases para habitar mejor, ya sea al preparar nuestros alimentos, al organizar nuestro entorno o al adoptar una vida más sustentable. En un mundo donde lo digital consume cada vez más nuestra atención, creemos que el mobiliario tiene el poder de anclarnos al presente y ayudarnos a volver a esos espacios de encuentro y conexión real que existen en nuestros hogares.
Fabricando muebles concebidos para durar. Utilizamos madera y terciado de alta calidad que no solo garantizan resistencia, sino que permiten su reparabilidad en el tiempo. Para proteger y realzar la nobleza de la materia prima, trabajamos con terminaciones naturales que permiten que el material respire y envejezca de manera natural junto con el mueble. Además, ponemos un énfasis obsesivo en la mecánica: usamos fijaciones, bisagras y rieles con el estándar más alto del mercado para asegurar un funcionamiento impecable durante años. A través del diseño modular y el cuidado en cada detalle, entregamos soluciones funcionales que invitan a deleitarse en lo estético y celebrar el buen habitar.
Empieza en una conversación. Nos interesa saber de ti: cómo vives, quiénes están en la casa, qué te gusta cocinar, qué necesitas tener a mano. De ahí salen las pistas de dónde poner el foco y los recursos, y esa es la decisión que después ordena todo el proyecto. Es la parte invisible de lo que hacemos, y la que más nos importa: de ella depende que los muebles trabajen para ti y no al revés.
Un mueble se juzga en las cosas chicas: cómo cierra un cajón, cómo se toma una puerta sin tirador, cómo se encuentran dos maderas en una esquina, dónde cae la luz. Ahí trabajamos nosotros, y ahí se nota, tres años después, la diferencia entre un mueble bien hecho y uno que se veía bien el día de la entrega.
Cada mueble impone una rutina. Una torre de cajones a la altura equivocada se usa mal todos los días durante veinte años. Un aéreo demasiado profundo guarda cosas que nunca vuelven a salir. Diseñar mueblería es diseñar gestos cotidianos, y por eso preferimos entender antes de dibujar.
Un mueble sobredimensionado no es un mueble mejor: es dinero inmovilizado en cajones que no se abren y en repisas que se llenan solas. Nuestro criterio va al revés. Reducimos hasta lo que de verdad hace falta, lo ejecutamos impecable, y dejamos los recursos liberados para lo que sí importa en la casa.
No todas las partidas merecen el mismo estándar. Hay muebles que se tocan todos los días y se miran de cerca, y otros que viven detrás de una puerta cerrada. Parte de nuestro trabajo es decir con franqueza cuál es cuál, y proponer soluciones más económicas donde nadie va a notar la diferencia.
Conversamos sobre cómo vives, qué necesitas y qué presupuesto tienes en mente.
Te damos un rango claro por partida, para decidir con información real antes de pasar al proyecto de detalle.
Afinamos medidas, materialidad y mecanismos hasta dejar cada mueble listo para fabricar.
Cada pieza se corta, arma y termina a mano en nuestro taller de Pichilemu.
Instalamos en obra, ajustando cada mueble a su lugar definitivo.
Volvemos después de un tiempo de uso para revisar que todo funcione como debe.
Una mirada al oficio detrás de cada pieza.